lunes, 6 de marzo de 2017

Elba





Te iba a nombrar 
como la isla donde mi vida comenzó a brillar,
aunque nunca llegué a poder amarte:
un 6 de marzo tu ausencia desvaneció mi sueño.

Iba a enseñarte ese mar 
que me llenó de esperanza,
ese cielo y tierras 
que me dieron la vida,
pero sólo me queda musitar tu memoria,
la de una mirada muda y sonrisas piadosas;
perdido en el vaivén de las olas 
que hipnotizan tu frágil recuerdo.

Hoy tras años de soledad renovada,
náufrago en mis pensamientos,
sigues aquí 
cobrando vigor en mi vida,
sigues amarrada a mi soledad.





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