lunes, 23 de enero de 2017

Aquí va una reseña de un lector: 1


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La obra de Matteo hay que saborearla despacio, con la intensidad con que se ha forjado a fuego lento. Es una poesía profunda, madura, cuidada con mimo, en la que el autor no solo es un observador perspicaz, detallista e incisivo, sino que exhibe con maestría sus propias vivencias e interioriza las ajenas hasta convertirlas en parte de él; goza en el amor y sufre en la frustración, llegando a confundirse mimetizado con lo inanimado, a lo que logra otorgar ánima y darle vida: luz, lluvia, mar, arena, piedra, tierra, ceniza… En ese vivirlo todo, crea imágenes tan acertadas como sorprendentes. Los poemas se suceden con intensidad y lirismo siempre in crescendo. Un libro para releer, para pensar, para gozar del deleite íntimo.




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