jueves, 7 de julio de 2016

Nuevo poema fusionado con la poetisa Isabel Rezmo






La luz es un semáforo rojo

que convierte la oscuridad en pecado.



Su vestido negro esconde un cuerpo

que se arquea

por la ley escarlata de la oferta y la demanda

(las esquinas le doblaron el destino).



El bullicio de los peatones

cubre el silencio de sus pasos…

La calle es un mercado convertido en espectáculo

y los luminosos pierden su luz en los ojos tristes.



El precio de la carne se paga con deshonra

y la luz del alba se ciñe a las curvas de una meretriz,

abrazándola.



El neón es un sucedáneo

(cóctel que aprieta el sexo desfogado) y

la madrugada convierte la mirada triste

en esperanza.








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