martes, 29 de marzo de 2016

Justo Navarro SEPTIEMBRE




Una linterna en alto: la rosa claridad

de la lona encendida

de los toldos. Llegabas. Dibujaba una herida

tu lengua en mi costado. Nos daba su piedad




el tiempo: era una nieve, casi paladeable,

de película muda.

¿Recuerdas el frufrú de la carne desnuda

en el jardín? Calmaba como la confortable




dulzura de saber que la vida es en vano,

y los placeres, lábiles.

Disfrutaban los cuerpos -desentendidos, hábiles-

de la indolencia leve del final del verano. 




Justo Navarro. Un aviador prevé su muerte (1986)







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