jueves, 11 de febrero de 2016

Gran Vía


Te cruzas en mi camino, llamas mi atención, me miras a los ojos perdiéndote en los reflejos de la calle. Tu vida es un puñado de pétalos marchitados que va por la calle e invierte en su cuerpo: humana mercancía a cambio de placer. Enseñas tu cuerpo, encierras tu vida. Escondes tus ojos, me vendes tu alma. Dolida y olvidada te arrastras con tus pérdidas y heridas. Hoy es igual que ayer, hoy será mañana... 

Nadie recuerda tu historia: de señora cambiaste a esclava, eres un corazón acribillado por complacer. Te arrodillaste ante la vida: inacabable angustia de una historia desflorada, de un escombro envilecido por un rebano ávido de placer. Veo tanta esperanza vacía, veo existencias de placer inexistente: geishas occidentales a punto de ser polvo. Veo sexos hinchados con llantos: vidas a la deriva por un gobierno sin capitán. Veo un desolado afecto artificial, un mundo entregado al dolor, todos semblantes de corazones embargados, y el placer que se convierte en veneno. Veo tu soledad: solo te abrazan el cálido cielo y las nubes de verano; tu áspera suerte te dejo sola en la gran vía.


Todos los derechos reservados

(Solo está permitido visualizar y compartir)


Me podéis encontrar en:


Pincha aquí si quieres comprar Mi Libro




Publicar un comentario