lunes, 9 de marzo de 2015

No quiero ser poesía

Siempre me golpea la poesía,
me persiguen sus letras olvidadas, la (a)simetría
del recuerdo: la triste andanza
junto al pesar de las palabras que me alcanza.

Todo me llega, la poesía
con olor a despedida avanza, la cortesía
de mi ser retumba con el rechazo de mi esencia.
Me reconvierto a blancas páginas, la presencia

de mi es el futuro de mi ausencia,
automáticas redundancias del tiempo que te olvida.
Ni la prosa ni la poesía ni la elegancia

pueden rescatar mi alma perdida.
Ni tu sentir ni mi querer, con avenencia
nadie puede salvar el desamor que nos olvida.

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