viernes, 20 de diciembre de 2013

A Gisela



A Gisela

He grabado tu nombre en mi desnuda piel,
has tatuado tu corazón en mi alma.
Llegaste con pedazos de mi ser
llenaste mis vacío: ¡He vuelto a nacer!

Ser una madre es un huracán de emociones:
tanto como para llenar mil corazones.
Te llena de hermosura, miedos y ternura
regalando sentimientos y sensaciones.

Tu vida es un cántico al amor más puro:
en meno de un instante me noqueaste,
mi memoria en ese momento grabaste.
Con tu llegada detuviste mi tiempo,

le paraste un momento. Me regalaste
un paraíso del que no quiero salir.
Eres pequeña, tierna, frágil, bonita…
Con tu llegada das esperanza y vida.

Verte ya no tiene precio,
ni posibles comentarios….
Llevarte en brazos, cuidarte,
refugiarme en tu regazo...
Si te enfermas se me pone el alma en pena;
si ríes mi corazón se desenfrena.

Lloro tus sonrisas, siento tus silencios.
Te necesito y te añoro: ¡Yo te quiero!
Sin ti, mi Gisela, ya no puedo vivir.